Durante un exclusivo evento
artístico celebrado recientemente en la ciudad de Londres, Madonna no dudó en
sacar a relucir una vez más su lado más irreverente y acabó atrayendo todas las
miradas al sentarse en el suelo para disfrutar tranquilamente de una copa de
vino.
"Hubo un momento en el
que parecía que a Madonna le costaba mantener el equilibrio, así que decidió
descansar un rato en el suelo y seguir bebiendo vino. Estuvo acompañada
constantemente por un hombre que parecía ser su guardaespaldas, porque trataba
en todo momento de evitar que se la fotografiara. Pero a ella parecía darle
todo igual, se la veía muy contenta y no le preocupaba que pudiera estar dando
la nota", reveló una fuente al diario The Sun.
Aunque algunos de los
asistentes a la última exposición fotográfica de los artistas Mert Alas y
Marcus Piggot -colaboradores habituales de la reina del pop en toda clase de
proyectos- no pudieron disimular su malestar ante la falta de
"decoro" exhibida por la famosa vocalista, como afirman algunos testigos
del momento, otros invitados no han tardado en expresar su entusiasmo ante la
idea de ver a Madonna "divirtiéndose" y haciendo gala de una
espontaneidad poco propia de sus apariciones públicas.
"No creo que haya nada
malo en querer divertirse, reírse y hacer un poco el tonto cuando se está entre
amigos. Es genial verla relajada y de tan buen humor", afirmó otro de los
testigos al mismo medio.
Solo unas horas después, la
ambición rubia y algunos de los asistentes al encuentro, como las modelos Kate
Moss y Naomi Cambpell, se dieron cita en el popular club nocturno Marks para
seguir disfrutando de la gran noche de Mert & Marcus -como es conocido el
tándem de fotógrafos- y dar rienda suelta a su faceta más lúdica, que quedó
perfectamente retratada en las numerosas fotos que sobre la noche han acabado
en los perfiles de Instagram y Snapchat de la siempre controvertida cantante.

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